Con la llegada de Copilot Cowork y los agentes de IA, las organizaciones deberán empezar a prestar atención a una nueva variable: el consumo generado por el trabajo que esos agentes realizan.
No cuesta lo mismo resumir un correo que analizar cientos de documentos, consultar distintos sistemas o ejecutar un proceso completo de negocio.
Por eso, el desafío ya no será solamente implementar IA. También será definir límites, monitorear consumos, establecer alertas y medir cuánto valor genera cada agente.
Así como aprendimos a gestionar la nube con prácticas de FinOps, probablemente también tengamos que desarrollar una disciplina de AI FinOps: un agente mal diseñado no solo puede trabajar mal, también puede generar costos innecesarios.
¿Quién debería controlar el consumo de IA dentro de una empresa: IT, Finanzas o cada área de negocio? Comentá este post y te asesoramos.


